Con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento,
viene el problema del pueblo
viene el maestro.
El cura cree que es ateo,
y el alcalde comunista,
y el cabo jefe del puesto
piensa que es un anarquista.
Le deben treinta y seis meses,
del cacareado aumento,
y él piensa que no es tan malo,
enseñar toreando un sueldo.
En el casino del pueblo,
nunca le dieron asiento,
por no andar politiqueando
ni ser portavoz de cuentos.
Las buenas gentes del pueblo
han escrito al menisterio,
y dicen que no está claro
cómo piensa este maestro.
Dicen que lee con los niños
lo que escribió un tal Machado
que anduvo por estos pagos
antes de ser exiliado.
Les habla de lo innombrable
y de otras cosas peores,
les lee libros de versos
y no les pone orejones.
Al explicar cualquier guerra
simpre se muestra remiso
por explicar claramente
quién venció y fue vencido.
Nunca fue amigo de fiestas,
ni asiste a las reuniones
de las damas postulantes
esposas de los patrones.
Por estas y otras razones
al fin triunfó el buen criterio
y al terminar el invierno
le relevaron de su puesto.
Ahora las buenas gentes
tienen tranquilo el sueño,
porque han librado a sus hijos
del peligro de un maestro.
Con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento
se marcha el padre del pueblo,
se marcha... EL MAESTRO...
Patxi Andión
1 comentario:
Hay que ver...encima de mal pagao, le echan del pueblo...jejeje!
Muy bueno el poema...Te sigo leyendo pekenia!
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